Es un medio de cultivo ideal ya que con la alta porosidad se llena de aire y en combinación con la capacidad de retención de agua evita el riego excesivo y que se pudran las raíces de las plantas.
Además tiene propiedades de aislante térmico por lo que nivela las fluctuaciones de temperatura, favoreciendo la nutrición y el crecimiento de las plantas.
La piedra pómez es biológicamente inerte y no contiene patógenos nimalezas, además que puede reutilizarse durante muchos periodos del crecimiento de las plantas.




